El día que perdiste tu magia

 

Un buen día pierdes tu magia.

Esa energía que tenías, ese *duende* con el que hacías las cosas, un día te soltaron aquello de “Estás despedido”, y la perdiste. O la fuiste desgastando en un trabajo del que te hartaste, que se te quedó pequeño, o que nunca fue lo que te esperabas.

En ese momento, con tu magia se escapó tu confianza, tu creatividad, tu energía.
Y ahora no te encuentras. No te reconoces.

Pero tienes que hacer algo, y esperas que ponerte a lanzar CVs en elinfoyós lo solucionará todo. Y ahí que vas, dedo índice en ristre, desenfundas el ratón, y click, click, clik, click, click… te vuelves una despiadada ametralladora de CVs.

Por desgracia esa técnica, no por ampliamente intentada y perfeccionada produce resultados positivos.
Y ahora, además de haber perdido tu magia, tu energía y tus ganas, dudas de ti mismo, de tu capacidad, incluso de si alguna vez tuviste esa magia, si alguna vez realmente hiciste algo que valiera la pena, si alguna vez serviste para algo.

Si te sientes así en este momento, bienvenido a esta reunión de “Perdedores de Magia Anónimos”.
Yo también me he sentido así, y debo decirte que todas las semanas me escribe alguien contándome su historia en la que esto es exactamente lo que está sintiendo: la frustración, la pérdida de confianza en uno mismo, la incapacidad de tomar ya más decisiones, de tirar más del carro de esta desgastante cruzada que es conseguir el trabajo que quieres.

O sea que no eres raro, ni es una locura lo que te pasa, ni estás solo.
Tu magia volverá, te lo aseguro. Pero debes ayudarla.

Primero, quiero que sueltes el gatillo del ratón y dejes de ametrallar con CVs y con peticiones estándar de contacto en Linkedin, y quiero que dejes de canjear todos los favores que te deben por peticiones de “¿Puedes mover mi CV?”.
Mira, cuanto antes te diga esto y nos quitemos este elefante rosa de la habitación, mejor:
ESTO NO FUNCIONA.
Estás malgastando tus cartuchos, estás desaprovechando tu energía, estás dedicándote a las tácticas erróneas en un esfuerzo fútil de mantener tu cabeza ocupada. NO ES ESTO LO QUE TIENES QUE HACER.
Fiu!
Ya está, ya te lo dije, me siento mucho mejor.
Ahora podemos hacer el cura-sana-culito-de-rana y empezar a mejorar.
Perder tu magia era una señal del universo para que te dieras cuenta de que necesitabas cambiar. Un “si no lo haces por las buenas, lo harás por las malas”. Fastidia, I know, pero ¿quién es el guapo que se enfada con el universo?
Si ha tenido que ser por las malas, ahora vas a levantarte del suelo con la mala leche que nos provoca que nos obliguen a hacer algo que no queremos, y vas a canalizar esa mala leche para recuperar tu magia, tu seguridad y sobre todo, para enfilarte como un láser hacia – ya no un trabajo cualquiera, qué narices: el trabajo que más te apetece, que más ilusión te hace, el *que piensen los demás lo que quieran pero esto es lo que realmente me apetece* trabajo.
Lo primero que hay que hacer es dejar de victimizar. No sé cómo de duro es lo que te ha pasado, cuánto tiempo o esfuerzo llevas dedicado, pero que sepas que, como el pollo que dejas más de tres días en la nevera, el victimismo empieza a apestar bien pronto.
O sea que a la basura con ello. Lo que haya pasado hasta este minuto, pasado está. Ya no eres la misma persona que cuando te pasó, no eres la misma persona que hace un mes ni si quiera que hace un minuto.
Ahora eres la persona que va a desafiar al universo, que va a comprometerse consigo mismo a que de hoy en adelante, las cosas CAMBIEN.
Pero no sólo de ganas y actitud vive el hombre. Vive de hacer. O sea que debes salir un poco de tu cabeza, dejar de darle todo el control – dejar de permitirle que le dé mildoscientosmillones de vueltas a todo.
Ahora tienes que empezar a dar pasos para recobrar tu magia. Tus ganas. Tu ilusión. Tu confianza.
Porque sin tu magia, sin tu energía, no puedes enfrentarte a la aventura de conseguir el trabajo que deseas y con él, conseguir la carrera que quieres y la vida que mereces. Y otro detalle: los seleccionadores son como los perros de caza y huelen a distancia a un candidato sin magia. O sea que ya sabes.
Quiero que te plantees que tienes que hacer un reseteo, que tienes que cerrar puertas que ya no te llevan a ninguna parte y te están succionando la energía y ganas que te pueden quedar. Y cuando tengas esto claro, nos pondremos a dar pasos, vale?
Ya sé que no sabes exactamente cómo, no te preocupes que I’ve got your back y te seguiré contando cómo puedes avanzar.
Y que sepas que voy a convertir este espacio en una Zona Libre de Excusas ;o)
Venga, pues dime que estás preparado para cerrar puertas, curar heridas, y avanzar de verdad hacia el futuro que realmente deseas conseguir! En los comentarios lo hablamos.

Y ¿Cuál es tu oficio?

 

-Visto en: Zumo de empleo
Bolsa de trabajo en: http://www.empleospetroleros.com

Un pensamiento en “El día que perdiste tu magia

  1. Hola, era citogenetista en un hospital privado. Y pienso que si dde verdad te valoras, siempre debes aspirar a más. Bonita tarde.

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