¿A dónde se fué mi candidato?

En estos últimos meses he podido detectar un problema con respecto a los candidatos y su proceso de selección dentro de las empresas, por lo menos de la región sur del país (donde una servidora presta sus servicios), y es el aumento de la deserción en los candidatos que se encuentran ya, dentro de un proceso de selección.

Ésto significa, que una vez que se ha reclutado a los candidatos que cubren con el perfil requerido y que ya han asistido a una primera entrevista, no llegan a la entrevista siguiente o no se presentan a la contratación, o simplemente no asisten a su primer día de trabajo sin explicación alguna. Esto me ha hecho cuestionarme el ¿por qué? de dicho comportamiento.

En definitiva estoy de acuerdo con uno de mis superiores, que conversando al respecto, me hizo reflexionar mencionando que la pregunta adecuada no es ¿qué pasa con los candidatos y su deserción repentina del proceso?, si no ¿A dónde se van los candidatos? y ¿Qué es lo que les hace cambiar de opinión?

Por lo que me pregunto nuevamente ¿Tiene a caso que ver con las personas encargadas de los departamentos de Recursos Humanos? Como el hecho de que muchas de ellas no cubren con el perfil adecuado para desempeñar las funciones que requiere particularmente el proceso de reclutamiento y selección; como las habilidades para realizar una entrevista efectiva y no solo una corroboración de datos o, la evaluación y principalmente la integración de las evaluaciones psicométricas que pueden, para aquellos que no se han preparado en el tema, resultar ser un obstáculo más que una herramienta dentro del proceso, y que termina con la consecuencia de un candidato “No seleccionado”, o finalmente, es acaso que dentro del proceso ¿Estamos omitiendo algo muy importante, que nos está arrojando como consecuencia este fenómeno?

                Esto podría ser, el resultado de un mal servicio al candidato y esto se da, por que la perspectiva de muchos encargados del área, es que están haciendo “un favor” al candidato al ofértale alguna posición en nuestra empresa; y lo cierto es que, en ocasiones el candidato tiene más de una opción a elegir, por lo que lo ideal es tratar de lograr un acuerdo de ganar-ganar como el objetivo de cualquier otra negociación. Donde nosotros ganamos al candidato ideal para el puesto, y el candidato una oportunidad para desarrollarse en múltiples sentidos. Por lo tanto lo que ofertamos es un servicio, y como tal deberíamos ofrecerlo, creando una empatía con nuestros candidatos y vinculándonos realmente con su proceso. Con esto, al final no vamos a tener que preguntarnos: ¿A dónde se fue mi candidato?

¿Ustedes que opinan?, nos encantaría conocer sus comentarios.

Por: Natalia Estrada

7 pensamientos en “¿A dónde se fué mi candidato?

  1. excelente articulo, muchas veces pasa este fenomeno por llamarlo de alguna manera …espero y sirva para cambiar un poco la idea de las personas encargadas de dar el servicio al candidato o,los candidatos …saludos desde reynosa tam

    • También puede funcionarios para poner el tema sobre la mesa y que otras personas puedan compartir con nosotros su información o experiencia acerca de esto y conocer la perspectiva que se tiene de este “fenómeno”.
      Gracias por tus comentarios Carlos y te mando saludos.

  2. Dicen que en el buen pedir se da el bien dar… pero podrian darse diferentes factores para que algo asi surja, las especulaciones o el hecho de prejuicios de los candidatos puede repecurtir…

    • Tienes Mucha Razón Henry; deben existir muchos más factores inmersos en este fenómeno y podrían tener respuesta también el comportamiento del candidato, la capacidad para definir lo que busca en un empleo o la perspectiva que tiene de una empresa o puesto.

      Buscar más información acerca del tema sería lo ideal, para comprender de mejor manera aquellos aspectos inmersos en el fenómeno y que no logramos percibir a simple vista.

    • Así es José, el candidato forma sus perpectivas de la empresa a partir de ese primer contacto que somos nosotros, los reclutadores o personas encargadas del departamento de Recursos Humanos. En psicología se conoce como contrato psicologico, donde el candidato como el reclutador asumen compromisos implícitamente en el momento en que este se convierte en un nuevo integrante de la empresa.

  3. Este es un tema muy extenso para hacer un buen debate, en realidad se puede deber a varias razones. Primero que nada yo haría la diferencia entre un puesto de entrada (entry level) o un puesto para una persona con experiencia específica; la lógica nos dice que el fenómeno de deserción se debería presentar con mayor frecuencia en aquellas personas que ya conocen el medio y la industria, que puestos pagan más, que actividades son menos demandantes, y en que regiones (por que si juega un papel importante) es más cómodo trabajar desde el punto de vista operativo.

    Hoy en día los ingenieros “0 km” recien egresados no son tan ingenuos como en el pasado, es decir, están bien informados sobre lo que es la industria los sacrificios que representa y los beneficios que se pueden obtener. Y como todo en la vida hay algunas cosas que son mejores que otras, es por eso que se da una dinámica de caza recompensas todo mundo quiere entrar en las lineas de servicio que por tradición se sabe “dejan más dinero” porque es una realidad la gente se fija mucho por el dinero, es así que muchos ingenieros pueden dejar botada una oferta para trabajar en cuestiones como : levantamiento artificial, estimulaciones, completaciones (que para nada son malos trabajos) por la ilusión de entrar a trabajar en registros eléctricos, MWD ó perforación direccional. ¿Te has fijado que hay un gran interes por entrar a wireline?. A final de cuentas todo esto nace a partir de lo que la gente cuenta, y empresas y puestos se crean fama por lo que algún conocido vivió sabe o conoce.

    Sobre el por que sientes que la gente se te escapa para puestos en la región sur yo tengo una explicación. No es para nada un secreto que mucha gente no quiera trabajar en lugares como cd del carmen o villahermosa, para empezar son ciudades caras para vivir, nuevamente el factor económico entra en juego, el ambiente laboral es muy distinto dado los usos y costumbres, la dinámica al entregar un servicio es diferente, cualquiera que trabaje en la industria sabe que los pozos en la región sur son mucho más dificiles de perforar que los pozos del terciario de poza rica y reynosa, esto representa mayor dificultad para llevar acabo todos los servicios, se requiere más personal, logística mas elaborada, condiciones operativas más criticas, entre otras, el problema de esto es que uno como trabajador recibe el mismo pago por trabajar en un pozo “tranquilo” en el norte a uno en el sur y en ocasiones se crea una polarización, por ejemplo se recibe el mismo bono por una operación que en reynosa dura 1 día mientras que en el sur dura hasta 6 o 7 días.

    Ojala que tu y las demás personas que estan en el otro lado se den cuenta que hay que compensar y equilibrar las cosas para quien se aventura en trabajar en la región sur, no es nada fácil venirse a vivir a el sur con tu familia encontrarte con unas rentas estratosfericas y darte cuenta que haces mucho más para recibir el mismo cheque. Honestamente el asset más importante en toda empresa es la gente no le den la espalda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s